¿Cómo se diagnostica?

No existe una ÚNICA prueba  prueba diagnóstica para decir que un paciente padece un SÍNDROME DE SJÖGREN.

Los médicos especialistas en la enfermedad evalúan una combinación de factores que incluyen signos y síntomas, una cuidadosa historia clínica, un exámen físico, unas determinadas pruebas diagnósticas y pruebas de laboratorio.

En muchos casos, los pacientes son vistos de forma individual por especialistas de un órgano en concreto (oftalmólogos, odontólogos, otorrinolaringólogos o ginecólogos), debido a los problemas de sequedad múltiples; los principales especialistas que poseen una visión integral del paciente y que pueden llegar a un diagnóstico preciso al relacionar todas las piezas del rompecabezas son los internistas, reumatólogos y médicos de atención primaria.

Las pruebas necesarias para llegar al diagnóstico del Síndrome de Sjögren se pueden resumir en:

  Historia clínica detallada que incluya la historia de los síntomas, cambios orales y oculares, fatiga, ansiedad, dolor en músculos y articulaciones, duración de los síntomas, medicación que el paciente esté tomando, etc.

  Exploración física completa, que incluya revisión de ojos, boca, ganglios, glándulas salivares y resto de órganos.

  Analítica completa.

  Inmunología que incluya al menos anticuerpos antinucleares, factor reumatoide y anticuerpos anti SSA/Ro o anti SSB/La.

  Gammagrafía salivar o biopsia de las glándulas salivares para el estudio de las glándulas salivares                      menores (puede evaluarse también el flujo salivar).

  Exploración oftalmológica para medir el grado de sequedad ocular y las posibles lesiones derivadas de dicha          sequedad.

 Biopsia de las glándulas salivares menores si fuese necesario.

 

Referencias:  Ramos Casals M., Brito-Zerón P., Sisó-Almirall A., Bosch X. Primary Sjögren syndrome. BMJ. 2012 Jun 14;344:e3821

 

Fecha actualización: 30 /10 /2008
Fecha primera actualización: 09 /09 /2015
Fecha actualización: 13 /07 /2017