El médico que puede diagnosticar y controlar al paciente es el especialista en Medicina Interna o Reumatología a ser posible con experiencia contrastada en el manejo clínico del paciente con SÍNDROME DE SJÖGREN, o al menos en el manejo de enfermedades autoinmunes sistémicas. Es igualmente importante la implicación del médico de atención primaria como “puente” con el especialista hospitalario.

El resto de especialistas deben intervenir tanto en el diagnóstico como en el seguimiento y tratamiento de la enfermedad desde una doble vertiente:

Detectando la patología y remitiendo al paciente al especialista, y

Controlando al paciente en su área terapéutica específica.