Cerca del 1% de la población general tiene síntomas y manifestaciones relacionadas con la disminución o interrupción de sus funciones fisiológicas “automáticas” como la saliva, lágrimas y otros fluidos, que por lo general no se toman en serio ni  por el propio paciente, ni por los médicos que tienden a achacarlo a situaciones particulares concretas.

Cuando la producción fisiológica de estos fluidos NO es continuada e ininterrumpida, se puede comprobar su importancia y repercusión en la salud y calidad de vida que de una u otra forma acaba afectando en las relaciones familiares, de pareja, sociales, laborales y económicas, por no hablar de la importante merma en la calidad de vida.

Por otro lado, muchos de estos pacientes, además, presentan manifestaciones o alteraciones relacionadas con el sistema autoinmne, que acaban por llevarle de un especialista a otro sin que nadie le diga lo que le ocurre, hasta un período de entre 8-10 años en que por fin tiene un diagnóstico.

Por esta razón, la Asociación Española de Síndrome de Sjögren, bajo la dirección de su Consejo Médico Asesor, ofrece a los pacientes información y educación sanitaria complementaria a la que reciben en las consultas.